Pintura termocrómica

La pintura termocrómica, también llamada termocromática, no es un concepto totalmente nuevo. Si recuerdas aquellos anillos que cambiaban de color de acuerdo a nuestro estado de ánimo que fueron tan famosos durante los años 70, pues entonces debes saber que estos utilizaban pintura termocrómica, el calor generado por nuestro cuerpo con diferentes estados de ánimo hacía que nuestro anillo cambiara de color.

Este tipo de pintura termocrómica tiene algunos elementos de su composición una serie de pigmentos, los cuales pueden ser orgánicos o inorgánicos, que reaccionan cuando existe un cambio en la temperatura de la superficie.

Generalmente esta pintura se torna transparente cuando es expuesta al calor, revelando el color que exista en el fondo, aunque también existe pintura termocrómica que cambia a un color distinto.

Pintura termocrómica

Algunos de los usos que se ha dado tradicionalmente a esta pintura termocrómica son los siguientes:

  • Indicar la temperatura a la que se encuentra un alimento.
  • Prevención de accidentes con productos demasiado calientes.
  • Indicar cómo de fría se encuentra una superficie.
  • Decoración de interiores.

Pintura termocrómica en decoración

Decorar con este tipo de pintura que cambia de color dependiendo de la temperatura es una tendencia que va en aumento en los últimos años y que aplicándola de manera correcta puede dar resultados realmente innovadores.

Por ejemplo, se puede dar una nueva vida a las habitaciones. Es posible pintar las paredes de una habitación utilizando pintura termocrómica que torne a tonalidades cálidas durante la época de frío, o bien tonalidades frías durante la época de calor.

Este cambio de color en las paredes se dará como respuesta a la temperatura del ambiente y puede ser de gran utilidad para que las habitaciones sean más acogedoras y cambiar su aspecto sin tener que pintar las paredes frecuentemente.

También en las habitaciones de los niños utilizar pintura termocrómica en las habitaciones infantiles es una buena idea para conseguir un decorado muy divertido. Ya que la pintura reacciona al calor corporal, cuando los niños toquen las paredes la pintura cambiará de color; además se puede utilizar pintura termocrómica de diferentes colores para que el resultado sea aún más estimulante.

Se sabe cómo influyen los colores en las personas al mirarlos. A esto se le llama psicología del color. Pues ahí tenemos un campo enorme aplicando pintura termocrómica y anotando resultados. Por ejemplo el color rojo provoca energía, vitalidad, pasión. El color verde es relajante y se puede utilizar con niños o adultos nerviosos. El color amarillo aporta lucidez intelectual.

Otro uso de la pintura termocrómica que se ha extendido mucho es como pintura para vehículos. Llama mucho la atención ver un coche cambiar de color. Esto es fácil porque la temperatura propia del coche cambia frecuentemente debido a la temperatura del motor y a la del exterior.

Video de coche que cambia de color con pintura termocrómica:

Para utilizar esta pintura basta con seguir las instrucciones del fabricante, generalmente se deberán dar tres capas de pintura para que el acabado sea uniforme.

¿Te animas a jugar con los colores y la temperatura a partir de pintura termocrómica? Parece divertido. Dinos como te fue y comparte alguna foto con nosotros para animar a los que aún no nos hemos decidido.

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