– Utilizar suelas transpirables y neutralizadoras de olores, siempre que el tipo de calzado lo permita.
– Ventila las sandalias y zapatillas por la noche o cuando no las estés usando.
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¿Cómo limpiar el interior de los zapatos?
Las suelas de los zapatos son las más expuestas a la suciedad, que llevamos descalzos en primavera y verano. El polvo y la suciedad que se acumulan en los pies se transfieren fácilmente al interior del zapato y dejan huellas. ¿Cómo limpiaré las plantillas de mis zapatos? En estos materiales, la suciedad se puede eliminar fácilmente con un poco de agua y jabón de lagarto.
Es un poco más difícil con plantillas de cuero porque no les gusta el agua. Es mejor limpiarlos con un paño ligeramente húmedo, ¡no los moje directamente con agua! Si tus plantillas de cuero están muy sucias, lo mejor es cambiarlas. La mejor opción son los materiales naturales donde el pie suda menos. Si eliges aquellos con carbón activado, se evitará el crecimiento activo de bacterias y hongos en tu zapato. Sin embargo, recuerde reemplazar los neumáticos internos con regularidad cuando comiencen a aparecer los primeros signos de desgaste.
Sandalia de piel.
El cuero es un tema complejo y merece ser destacado en este artículo. Lo primero que debemos saber es si nuestras sandalias son de piel tratada.
Para ello basta con dejar caer una gota de agua sobre la piel: si resbala, es piel tratada. Podemos usar el truco del bicarbonato de sodio para limpiar el cuero, pero si es cuero tratado tenemos que quitarlo con un trapo empapado en agua y vinagre, que hará maravillas con el material. Otra precaución a tomar con el cuero es que el bicarbonato de sodio necesitará un día completo para hacer su magia antes de quitarlo.
Sandalias de piel
Por su elegancia, las sandalias de piel son unas de las más utilizadas. Sin embargo, el cuero se ensucia con facilidad y, a diferencia de otras fundas, no se puede colocar en la lavadora ni enjuagar con abundante agua.
- Al teñir cuero, mezcle una parte de agua con otra parte de vinagre. Ve directo al punto que quieras limpiar y dale un pequeño toque, sin remojar, aplica el preparado.
- Si la mancha es de barro o aceite, el jabón de baño líquido y el detergente en polvo funcionan perfectamente. No use barras, ya que su pH reseca el cuero. Retire la sustancia con un paño ligeramente húmedo.
- Las manchas grandes y los rayones se pueden corregir con un acondicionador de cuero, un producto que se vende comúnmente en zapaterías y supermercados. Frote el zapato suavemente hasta que se forme espuma. Luego limpie con un paño húmedo.
- En el caso de sólidos adheridos al cuero, eliminar los residuos con un humectante especial o limpiador de cuero. Frote con un cepillo de dientes viejo o uno con cerdas suaves. Hazlo sin dejar marcas.
- Para eliminar el olor, el remedio es el bicarbonato de sodio. Guarde las pantuflas durante la noche en una bolsa rociada con el compuesto. Optimice los resultados añadiendo unas gotas de aceite esencial de naranja o lavanda. Antes de volver a usar el zapato, límpielo. Puedes sustituir la arena para gatos por bicarbonato de sodio y también funciona.
- Cambia las plantillas si has probado varios trucos y ninguno funcionó. Según la gravedad de la suciedad, son necesarias otras horas finales para evitar la proliferación de bacterias y malos olores.



























