Los niños y los ancianos son la población más propensa a llevar tapones para los oídos.
Los niños producen más cera y es más fácil que se acumule en el conducto auditivo, mientras que en los ancianos esta acumulación produce menos capacidad de absorción, aunque producen menos cantidad.
Índice de contenidos
Hábitos que pueden dañar los oídos
- El uso de bastoncillos de algodón para la limpieza e higiene básica de los oídos es la práctica más habitual desde que nacemos. Sin embargo, hacerlo es un error debido a los riesgos que implica.
- La cera o cerumen es muy necesaria, al contrario de lo que mucha gente piensa, ya que su función básica para una buena audición es la protección contra posibles gérmenes y partículas nocivas, como el polvo y la suciedad extraña, que impiden su entrada en el útero. áreas de la aurícula y dañarla.
- Si la cera entra en el oído, puede dañar seriamente el tímpano y tener consecuencias graves, a veces irreversibles. La producción de cera es un mecanismo de defensa natural, por lo que debemos proteger nuestros oídos y nunca debemos quitárnoslos, salvo indicación del médico y siempre bajo su supervisión.
- Para mantener tus oídos sanos y limpios, basta con lavarte la cabeza regularmente en la ducha, ya que el agua que entra al enjuagar es más que suficiente para limpiarlo, no hace falta, por lo tanto, es el propio oído el que consigue limpiarse en condiciones normales y estar sano, sin necesidad de ayuda externa.
- Al salir del baño basta con secar el oído suavemente con una toalla o gasa en el orificio externo, sin apretar ni ocupar demasiado la zona del conducto auditivo (orificio). Las soluciones salinas, las gotas o los aceites para limpiar los oídos tampoco están indicados a menos que los prescriba un profesional de la salud. La limpieza de los tapones de cera debe realizarla un médico.
- Los cuidados básicos a seguir son sencillos, basta con utilizar protectores homologados si estamos expuestos habitualmente a ruidos fuertes y evitar ruidos fuertes cerca del oído, ya que pueden dañar la batería de los auriculares (por ejemplo música alta, disparos… ).
- Se debe evitar el agua contaminada debido al riesgo de infección en una piscina si se sumerge el cabezal. En pantanos, lagos y piscinas públicas suele aparecer otitis, por lo que debes tener cuidado y vigilar dónde te bañas. Para evitar riesgos, debes ducharte después de esta inmersión y tratar de mantener los oídos secos cuando salgas del agua.
- Se recomienda acudir al otorrinolaringólogo, incluso sin síntomas, a partir de los 50 años y realizar revisiones periódicas para detectar posibles problemas que puedan aparecer a medida que avanza el cumpleaños.
- Existen medicamentos, en forma de pastillas o gotas, que pueden afectar tu audición, por lo que nunca debes automedicarte.
- En caso de cualquier “anormalidad” sentida en el oído, como dolor, sensación de taponamiento, tinnitus, capacidad auditiva reducida, supuración, producción excesiva de cera o después de un trauma en el área, la consulta médica es obligatoria.
Remedios caseros para eliminar la cera
Siempre que no haya exceso de cera, se puede recurrir a remedios naturales para eliminarla.
- Solución salina. Ayuda a ablandar la cera de los oídos para facilitar su extracción. Simplemente mezcle media cucharada de sal en media taza de agua caliente. Con algodón aplicamos unas gotas con el cabezal inclinado para que entre el líquido y, pasados unos minutos, cambiamos la posición del cabezal para que escurra.
Jeringa
También puedes irrigar tus oídos con una jeringa. En este proceso, lava suavemente el canal auditivo con agua o solución salina. Este método suele ser más efectivo si usa algún tipo de suavizante de cera de 15 a 30 minutos antes de regar. Lo mejor es calentar la solución a la temperatura de su cuerpo para evitar mareos.
Mucha gente no necesita limpiarse los oídos regularmente. La cera debe cuidarse sola. Si usa artículos pequeños como horquillas para el cabello, bastoncillos de algodón o esquinas de servilletas, puede insertar la cera profundamente en el canal auditivo. Una vez que se acumula la cera, se puede alterar.
¿Cómo le limpiamos los oídos?
El oído es un órgano que tiene su propio sistema natural de autolimpieza. Algo importante para recordar: no inserte hisopos de algodón o cualquier otra cosa en el canal auditivo para limpiar los oídos.
Si queremos limpiar el oído, basta con hacerlo externamente (por fuera) con un poco de agua y jabón al bañarnos, secando la parte externa con una toalla o gasa. No ponga nada en sus oídos a menos que lo recete un profesional de la salud.




























