Antes de explicar cómo limpiar el cardo, es bueno especificar, en el momento de la compra, que es necesario comprobar que los tallos son blancos y densos, sin rastros de verde, lo que significaría que el cardo está duro. y amargo .
Las plantas también hay que elegirlas cerradas, porque si tienden a abrirse significa que ya no están muy frescas.
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Cómo limpiar las Setas Cardón y evitar que pierdan sabor y textura
Seguro que ya sabes que es mejor no lavar las setas con agua, ya que pierden textura y sabor al absorber más agua. Y, si no tenemos mucho terreno, o si no tenemos mucho terreno, podemos evitar este método. Aunque lo cierto es que hay ocasiones en las que no nos quedará más remedio si queremos limpiar bien nuestra seta.
Esto se debe a que los hongos ostra no tienen patas muy altas y pueden permanecer muy bajos. Así, si añadimos que tienen sábanas, puede que ya sea imposible limpiarlas sin agua. Pero aunque no nos quede más remedio que limpiarlos bajo el grifo, tenemos algunos métodos para evitar que esto los estropee.
Los tallos
En cuanto a los tallos, es común en las cocinas de remolacha que estén sabrosos y SÍ! Hay que gastar, lleno o Madrid está de lujo.
Mucho menos conocidos por las dificultades que conllevan son los tallos de alcachofas, realmente deliciosos y que se me habían olvidado, porque soy de un pueblo donde tuve la suerte de comerlos y no os imagináis que más ricos cosa es. .
Limpieza y cocción del cardo fresco
- Si lo compramos fresco tardará un poco, aunque el resultado final merece la pena. Tienes que dedicar un poco de tiempo a limpiar y vaporizar el papel. Si te gustan las verduras, sin duda apreciarás su valor. Hay que limpiarlo bien
- Lo retiramos con la mano o con un cuchillo, tirando de abajo hacia arriba para quitar los hilos o filamentos. Las áreas exteriores son las más duras de las hojas.
- Siempre de arriba abajo para quitar la parte fibrosa y hay que hacerlo como si estuvieras pelando un espárrago grande, parece difícil, pero te juro que es muy fácil. Si no se hace esto, quedarán muy fibrosas y no quedarán tan ricas ya que serán un poco incómodas. También debe quitar las hojas diminutas que crecen en el borde de las hojas.
- Finalmente se fabrican piezas de entre 5 y 8 centímetros. Para que no se oxiden, para que no se oscurezcan, hay que sumergirlas, en cuanto estén limpias, en agua fría con un poco de perejil fresco, como las alcachofas. Use guantes ya que sus manos pueden mancharse de marrón, pero no demasiado.
- Cuando esté listo, debemos cocerlo durante una hora en una sartén normal. Una vez limpio y troceado, también se puede congelar, tras escaldar en agua hirviendo durante al menos 5 minutos.
- La opción que elegí, por lo que la receta no me lleva más de 40 minutos, es comprar cardos enlatados o congelados. El resultado también es el mejor y la preparación es mucho más rápida.
- Se recomienda cocer el cardo congelado durante 25 minutos con una cucharadita de harina. De esta forma, podrás mantener un color agradable y eliminar el regusto amargo. Una vez cocido, escurrir y reservar para la salsa.
Preparación de la salsa de almendras
- Moler las almendras y los piñones en un mortero (si tienes un molinillo tendrás una salsa más suave).
- Encarna lo hace en un mortero y es como lo hago yo en casa, tiene una salsa más áspera pero así encontrarás diferentes trozos de almendras y piñones. Te garantizo que es un placer a la hora de comer. Reservamos las almendras picadas y los piñones. También me gusta que las almendras tengan cáscara, le da más sabor a la salsa. Y un color como un tostado precioso.
- En una sartén ponemos un chorrito generoso de aceite de oliva virgen. Llevar a fuego medio y dorar los dientes de ajo para que el aceite se infusione. Aquí puedes recogerlos con un poco de sabor a ajo o picarlos finamente para que no acaben en la salsa. Si lo dejas fuera (como hice yo, sabrá un poco más a ajo, aunque nos gusta así en casa).
- Cuando el ajo esté dorado, añadimos la harina y lo preparamos con maicena porque la bechamel queda más fina. Además de ser perfecto para la intolerancia al gluten, pero si no lo tienes, la harina de trigo te servirá.
- Rehogar un minuto para que la harina se cocine, como si fuera una bechamel, la famosa Roux. Así no sabrá a harina cruda. Luego añadimos la harina de almendras y los piñones. Mezclamos todo muy bien.
- Vierta la leche y revuelva hasta obtener una salsa cremosa. Salpimentamos al gusto y es el momento de añadir el cardo que hemos reservado.
- Deja cocer las acelgas con la salsa durante 3 minutos a fuego lento, remueve suavemente con una cuchara de madera para que queden bien empapadas en la salsa.
- Si la salsa queda muy espesa, se puede aligerar con un poco de agua o un poco de agua de la cocción del cardo, se sirve caliente cuando esté todo mezclado.
- Puedes servirlo como se muestra en la foto al lado, con unos piñones tostados por encima. Te garantizo que si te gustan las verduras, este plato es delicioso, sencillo.




























